A veces pensamos que con saber hornear es suficiente, pero con el tiempo me he dado cuenta de como la forma en que nos comunicamos también influye mucho en cómo los demás reciben nuestras recetas o productos. En esta ocasión te comparto dos aspectos que me han ayudado a mejorar la manera en la que me expreso dentro del mundo de la repostería: 1. Recetas bien explicadas = menos errores en cocina. Una receta no solo debe de verse atractiva, ¡también debe entenderse! He notado que cuando usamos pasos ordenados, tiempos precisos y medidas exactas, hay mayor probabilidad de que la persona que la lee, logre un buen resultado. Por ejemplo, no es lo mismo decir : "deja en el horno un rato", a decir : "hornea por 20 minutos a 180°C". También podemos agregar pequeños tips o recomendaciones para hacer una gran diferencia en nuestra comunicación. 2. Saber hablar también hornea relaciones. Ya sea que estés vendiendo postres, dando clases o simplemente explicando una receta, hab...